“Esta crisis es una oportunidad”. El Premio Nobel de la paz 2006 apuesta por una economía más solidaria.
El inventor del microcrédito se dedica a promover una economía solidaria, a reconciliar el ámbito de los negocios y el social, y esto, a través del microcrédito. Las distintas crisis actuales (alimentaria, social, climática, financiera…) son sintomáticas de la quiebra del sistema económico obsesionado por el beneficio y basado en el egoísmo.
Es pues todo el sistema que es necesario reconsiderar, en particular, el sistema bancario. Es necesario integrar la dimensión humana y social, en la economía para construir un sistema basado en el altruismo.
Esta necesidad de cambio no puede provenir de la política; su discurso para una moralización del capitalismo a menudo no es más que “deseos piadosos”. La inyección de enormes cantidades de dinero no puede solucionar los problemas.
Sólo los ciudadanos pueden empezar el cambio e imponerlo. El objetivo es de ayudar a los más pobres permitiéndoles el acceso a los servicios financieros y al empresariado, crear empleos. El social y los negocios son totalmente conciliables.
Los Gobiernos deben comprometerse en el business social, renunciar a la ayuda social como único medio de acción, ya que crea una mentalidad de asistido e impide todo cambio real. “Es necesario dar (..) a las personas una oportunidad de cambiar de vida, de salir adelante. Es necesario crear empresas para cambiar la vida de los demás”.
El microcrédito no es la solución perfecta para salir de la pobreza, los tipos de interés son a veces excesivos, pero ofrece la posibilidad de tomar un “camino mejor”. “El microcrédito está para ayudar a la gente a salir de la pobreza, no para que los ricos hagan dinero sobre la espalda de los pobres”.
El éxito del microcrédito nacido en los países del sur, se ha extendido en el mundo entero, como en los Estados Unidos donde hace dos años se puso en marcha un programa en Nueva York, en Francia, Alemania, Bahrein…
La mayoría de los destinatarios de los préstamos son mujeres y las actividades financiadas son distintas. “Hace parte de las responsabilidades de una sociedad, el permitir a todos el acceso a los servicios financieros. A los políticos de fomentarlo, empujados por la sociedad”.
El Premio Nobel de la paz 2006 termina su informe oral en favor del microcrédito por una llamada a la juventud para que trabaje en un mundo donde responsabilidad rime con solidaridad.
Actualmente, el microcrédito representa 12 mil millones d' USD en el mundo. Mohammad Yunus fundó el Grameen Bank en 1976 en Bangladesh: 1,5 mil millones de USD, 30' 000 personas y 2' 600 sucursales.
El FIG contribuye al desarrollo del microcrédito en las zonas rurales de los países más pobres, movilizando recursos locales por medio de garantías bancarias.